Detalle

Detalle
Detalle de la portada del libro "Cautivo del Deseo" By: Óscar Eduardo Montoya

sábado, 8 de octubre de 2016

En torno a un mito, Perséfone.


Autor desconocido

Antes del tiempo, antes de que existiera el lenguaje y se le dieran nombres a las cosas, una hermosa joven de vientre núbil, hermosos ojos, figura esbelta y piel blanca, solía recorrer los campos para cortar bellas flores. Una mañana, salió con sus hermanas al jardín y se disponía a cortar un narciso; de manera intempestiva, y antes de que la joven virgen pudiera razonar, se abrió la tierra y ante sus pies un carro tirado por caballos negros la raptó. La joven gritó pero nadie intervino ante el violento secuestro; pese al forcejeo la dulce virgen llamada Perséfone fue llevada por su raptor, el poderoso Hades, quien contra su voluntad la llevó a las profundidades del inframundo.
Un silencio ensordecedor se apoderó del mundo. Su madre, la preciosa Deméter, una vez se enteró comenzó a buscarla. La tierra se endureció y la sequía arreció haciendo imposible el cultivo y la agricultura. Los hombres comenzaron a morir por la inanición y la deshidratación. Las lágrimas de Deméter no conmovieron el corazón del dios de los muertos y la bella madre no se resignaba a tan fatal pérdida. Preocupado por el futuro de los hombres, ante la insistencia de Deméter, Zeus padre de Perséfone, convenció a su hermano Hades para que dejara a la virgen volver a los brazos de su madre. El plan era simple, la joven pasaría seis meses en el Averno como la esposa de Hades y otros seis meses con su madre. Las fiestas a estas diosas se celebran entre septiembre y octubre.
Esta historia, además de fascinante, pertenece a una serie de mitos que narran los primeros eventos de la civilización humana. Narra el paso del nomadismo a la agricultora, la recolección de frutos pasa a segundo plano y ahora será necesario también cultivarlos. Asimismo, el mito explica los ciclos naturales, la llegada de la primavera coincide con el tiempo en que la chica pasa junto a su madre; por otro lado, la semilla tiene que ser enterrada en el fondo de la tierra para que se pueda cultivar y así hacer posible la cosecha. Esto demuestra que los ciclos de la muerte y de la vida han representado los más secretos misterios, dignos de una adoración suprema, de un respeto profundo.
Un mundo como el nuestro, que ha dejado de lado el misterio, que se burla de la fantasía y que ha renunciado al asombro, nos abruma con su monotonía; cuando todo tiene un sentido y la razón puede explicarlo todo, nos hartamos muy pronto. Quizás el mundo era menos desafortunado cuando dependía de la intervención de seres mágicos, cuando los dioses hacían parte importante de los ciclos vitales, cuando no estábamos solos.

Pablo Andrés Villegas Giraldo, Filopoeta.
Periódico El Faro Edición Impresa #79 - Septiembre 2016
Bernini.

No hay comentarios:

Publicar un comentario